Sunday, October 11, 2009

Hoy me miraste así de nuevo. Me miraste esperándolo todo y con inseguridad te acercaste. Me miraste tan de cerca que dolía, era como jugar a quemarse los ojos de cuando éramos niños pero esta vez dolía mucho más. Dolía como un golpe de luz enceguecedora, o como cuando el ojo que arde seco decide derramar una lágrima de alivio que sólo hace que el ardor se acentúe. Me miraste así de nuevo, me miraste esperándolo todo y con inseguridad me acerqué tanto, que ya no vimos nada.

1 comment:

Anonymous said...

Así es la vida. Cuando la infancia se aleja, se aleja y para siempre.

É finita la commedia!