Tuesday, May 30, 2006

En paro

Me dijiste que 40 “cabros” no podrían hacer nada. Con tristeza recordé las veces que me dijiste que sacara de mi vocabulario la frase “no puedo” y ahora dudo que tu intención haya sido que llegara muy lejos. Es una contradicción, pero no me confunde, tengo claro mi pensamiento. Confío en esos “cabros”, más no en quienes creen que en su posición pueden callarnos, privarnos de nuevas experiencias; quienes llevan un carabinero dentro de su mente y no puede evitar actuar con la fuerza degradante de las palabras. No me sorprende la violencia de hoy, pero me tiene con miedo. Si tuviera un árbol luma en el patio de mi casa, no utilizaría su madera para crear armas. Lo contemplaría y no derribaría su imagen de árbol fuerte y sólido. Tampoco me taparía la cara; al menos que sintiera que estoy haciendo algo incorrecto. Ya comenzaron las negociaciones y muchos pensarán que esto está por acabar, pero la verdad es que está recién comenzando. De ahora en adelante queda mucho por trabajar, sobre todo los estudiantes. El apoyo de los profesores y apoderados me lleva a pensar que esto se puede trabajar en cada establecimiento secundario, hay casos particulares, lo que hace difícil una solución a todos los problemas y no debemos parar aquí. Nuestros derechos son muchos, esto está recién comenzando. Pidamos lo imposible, porque lo imposible viene de épocas anteriores y ahora nos toca a nosotros dejar un legado de posibilidades. Saludos a todos los secundarios y a los que nos apoyan.