Déjame caer hacia el infierno más cercano. Déjame y no me hables, no me toques que siento frío. Puede que solo caiga en el suelo de rodillas, puede que solo quede lejos de la realidad. Bien sé que real no soy, solo lo que creo sentir. Y ni eso sé. Ya no son palabras las que me alivian, son los dolores de las agujas que quieren salir de mi cuerpo. No hay melodía que me haga llorar lo suficiente, solo gritos estruendosos y desgarrados que se escapan como parte del sufrimiento. No quiero otro día, quiero un final; un corte que me dé vuelta los ojos y no me deje ver más.
Tuesday, October 31, 2006
Thursday, September 28, 2006
Era demasiado. Fue una explosión. Sentí como si volviera a creer en las palabras.
Como una chispa. En un instante que no abarcó más de un segundo, todo cambió. Leía y me tropezaba con palabras que no quería olvidar. Las anoté todas en una hoja de cuaderno rota, sobre apuntes de otras cosas ya olvidadas, sin orden ni cuidado para poder entenderlas más adelante. Palabras que variaban en tamaño y orden… algunas incluso pasaban encima de otras. Pero a pesar de eso, cada una de ellas había sido capaz de emocionarme de una extraña manera hasta el punto de querer grabarlas en alguna parte. De pronto sentí que tenía que escribir. Me pasa seguido que formulo en mi cabeza cosas que jamás llegaré a escribir… o por lo menos no ahora; me falta sincronizar bien mis pensamientos e ideas con la forma de poder expresar todo. Mi cabeza va siempre un paso delante de lo que alcanzo a escribir. Luego, queda un montón de palabras que tienen un pequeño porcentaje de las miles de cosas que me emocionaron en un instante como de “iluminación”. Me pasa que caminando suelo aislarme de todo… me encierro y camino aunque no sepa dónde estoy yendo. Y camino pensando las cosas más maravillosas y frágiles, y en cada paso todo da vueltas y se transforma en frases que me conectan con lo más interno de mi. Cuando quiero escribir todo eso, termino cortando un poco de aquí y de allá de lo que puedo recordar.
Estoy cansada pero con una dosis de creatividad que extrañaba, que ya creía perdida. Fueron oscuros los días en que no pude escribir nada que me reflejara, en que no podía pensar más que en la angustia del mundo y la mía, era un encierro, me iba enterrando y los colores perdían la razón de ser y no dibujaba, aunque a veces lo hacia, pero no era más que copiar. Y me extrañaba. Y eso sola. Porque quien me escuchara en ese momento, intentando decir qué me pasaba, no me entendería. Me abrazó de a poco el desencanto y me enredó en las sábanas de mi cama para no salir más de ella. Si lograba salir era un gran esfuerzo… Entonces me paraba y el desencanto colgaba de mí todo el día. Era difícil levantarse, incluso después de dormir más de lo normal. No era flojera era un desgano que era parásito de mi sufrimiento. En eso me quedé mucho tiempo… sola. Hasta que me di cuenta de que siempre he sido solitaria. No porque yo quiera, si no porque las circunstancias me enseñaron así o puede que sea mi naturaleza. No realmente sola, pero sí solitaria. Siempre puedo estar acompañada, pero siempre hay algo que me desliga de la gente. No logro entregar todo lo que soy, tendría que sacarme la piel para hacerlo y mostrarme toda ensangrentada…
Luego de alcanzar parte de mi naturaleza, me siento menos extraña y salgo del encierro, del ahogo y respiro, de nuevo lo miro todo y lo reviso con detalle. No puedo ser “optimista” y mirar el lado bueno de las cosas. Eso es mentirse. Lo miro todo y a veces pesa un lado “malo” más que otro, y a veces no.
Ahora que mis palabras pierden fuerza, junto con mis párpados que se sienten más pesados, dejo que se pierda lo mucho que tengo que escribir para olvidarlo y poder descansar.
Buenas noches.
Wednesday, September 20, 2006
Canción
Ella era una chica normal, con un trabajo normal,
Y una familia normal de un barrio normal.
Que quería lo normal para su vida; un futuro normal,
Que en el sueño de cualquier persona anida.
Hasta que aprende a volar y desaparece, maldito día invernal,
En el que bajo un manto de estrellas congeladas
Que alguien bajó del cielo
En el suelo su alma ya se desvanece.
Todo empezó a tornarse gris mucho tiempo atrás,
Cuando Satanás en la piel de aquel chaval
Pasó a formar parte, por desgracia, de su día a día,
Más no se conformó con fastidiar la relación que les unía,
No, no le bastó.
Su inexistente paciencia sin motivos se gastó,
Y cómo no, tuvo que demostrar su hombría
Castigando cuerpo y mente a la mujer que le quería.
Ella, se sentía culpable por tener en la cabeza ese recuerdo ya imborrable
Que inundaba de tristeza la riqueza de su ser.
Por no poder retroceder hasta ese ayer,
En el que la dureza con la que él la maltrataba aun no existía,
En el que era una niña todavía que no tenía por qué conocer…
No, la angustia que te angustia dejaría su alegría tras perder la sonrisa,
El amor propio y poder mirarse en un espejo para ver su bello rostro
Y volver a sentirse guapa, defender a espada y capa, su espacio vital,
Aún a costa de caer en un abismo violento
Su integridad moral aún a riesgo de perecer en ese mismo intento.
Aún así lo estuvo haciendo hasta saber,
que de momento, tanto mal al final la iba a vencer.
Ella era una diosa para dioses,
Ella era una musa de poetas.
Ella era la luna de mis noches,
Era ella la que conseguía que alcanzara metas.
Ella era el motivo de mi lucha,
Ella era mi utopía, mi quimera.
Era ella gracias a quien ahora la gente me escucha,
La primera cosa en la que pensaba cada día era ella.
Estaba hundida, sumida en un conflicto mental, tal que el opaco cristal a través del Cual observaba su vida le impedía contemplar sus opciones de futuro.
Averiguar cuál sería el camino menos duro
Para superar ese infranqueable muro,
Por el cual trepar desde lo más profundo de ese odioso pozo oscuro
En el que la tristeza la sumía
Hasta la superficie de ese mundo que asumía,
Alumbrado por un soleado día que veía. Sin poder luchar, anclada en la agonía,
Y sin casi darse cuenta se vio envuelta en una manta blanca y fría.
Que traía más problemas,
Que la aislaba de los demás,
Y que hacia los enigmas
Que en el pasado adornaron su piel
Fueran sólo dulce miel
Comparados con los que su mente dejó grabados como emblemas.
Intentó ahogar sus penas en alcohol,
Noches de fiesta que unían una puesta con otra puesta de sol.
Creía tener el control, pero sólo la mente;
Su mente respondía si recibía diariamente la dósis
Que le volvía a sumergir en ese frasco de formol,
Que la mantenía en esa vía con atasco y la destruía.
Decidió tirarlo todo a la basura y arreglarlo por la vía rápida,
Pues la única cura requería una fuerza de voluntad
Que ella ya no tendría que reunir
Si permitía su alma partir
Para que su cuerpo pudiese dormir
Por siempre bajo una lápida.
Esa decisión no era la válida,
Pero que era casi imposible superarlo era verdad.
Ella era una diosa para dioses,
Ella era una musa de poetas.
Ella era la luna de mis noches,
Era ella la que conseguía que alcanzara metas.
Ella era el motivo de mi lucha,
Ella era mi utopía, mi quimera.
Era ella gracias a quien ahora la gente me escucha,
La primera cosa en la que pensaba cada día era ella.
Estuvo muy cerca de desaparecer,
Cayó y nadie confió en que pudiera volver
A levantarse por su propio pie,
Y caminar sin depender de eso que su vida complica.
Tirar pa' alante y defender que reponerse explica
Lo fácil que es caer y lo difícil que es hacer a ese desierto florecer,
Cuando ha muerto el placer de tener todo lo que sentirse una chica feliz implica.
La llegada de un ángel alado,
La salvación pronostica, para ella.
Tener de nuevo un amigo al lado, ha provocado que su estado emocional haya
Cambiado hasta su estética.
Que su visión de la vida tan patética
Se haya tornado en un alegre visionado
De todas las esencias que su mente ha sacado,
De todas las vivencias que en su piel ha disfrutado,
Y así recoger recuerdos del pasado.
Y sin casi revolver lo malo ya olvidado,
Con pasión de volver lo bueno que le han quitado
En cada ocasión en la que podría empezar a crecer,
Para nunca más caer en el querer equivocado
Antes de perder el contacto con aquel,
Gracias al que sonrisas vacías de ilusiones y alegrías había recuperado.
Y así pasó, la relación ya se acabó,
Incluso el contacto se perdió.
Éste ángel, sin saber por qué,
Vio, cómo de repente su amor se desvaneció.
Un cielo gris y nublado de nuevo apareció,
Mientras el reflejo de su luz en la distancia permaneció,
Y del dulce aroma de su fragancia, impregnado en cada estancia, nació ésta canción.
Ella, de Zenit.
Una gran amiga me mostró esta canción.
Saludos para todos.
Tuesday, July 25, 2006
Te importa la edad
Yo sé, me miras pero no me ves. Tienes miedo, ya sé, de romper esta mentira que crees.
Te importa la edad, pero juegas. Juegas con tus manos en mis caderas. Juegas en los besos y movimientos, juegas conmigo y mis ideas.
En verdad no te importa sólo es una excusa; es verdad, ni te crees.
Te recuerdo muy lejano, tus risas no tenían edad y mis palabras tampoco. Eras un niño y yo una mujer. Nunca nos entendimos, así tenía que ser.
Siempre te voy a olvidar después de cada recuerdo que tenga de un sueño al despertar.
Saturday, July 08, 2006
Así es..
Yo diría que estamos en una burbuja. En la peor de todas. Seríamos capaces de suicidarnos por la vida que llevamos. Somos tan infelices y tenemos tanto. En verdad, yo no tengo mucho, pero ellos sí. Pero nos falta mucho también. Contradictorio, no?
La verdad es que yo no me haría daño. No me suicidaría… Pero ellos sí, y pueden hacer tanto. Y se rinden… y me quedo esperando que las cosas cambien.
No cambian, lo único que cambia es su piel, que ahora con pequeñas cicatrices muestra la depresión y el dolor de sus vidas; el ahogo frente a los problemas, la fácil escapatoria. La sangre dibuja un camino que ellos siguen; un camino que se va llenando hasta que se desangran.
Tuesday, May 30, 2006
En paro
Me dijiste que 40 “cabros” no podrían hacer nada. Con tristeza recordé las veces que me dijiste que sacara de mi vocabulario la frase “no puedo” y ahora dudo que tu intención haya sido que llegara muy lejos. Es una contradicción, pero no me confunde, tengo claro mi pensamiento. Confío en esos “cabros”, más no en quienes creen que en su posición pueden callarnos, privarnos de nuevas experiencias; quienes llevan un carabinero dentro de su mente y no puede evitar actuar con la fuerza degradante de las palabras.
No me sorprende la violencia de hoy, pero me tiene con miedo. Si tuviera un árbol luma en el patio de mi casa, no utilizaría su madera para crear armas. Lo contemplaría y no derribaría su imagen de árbol fuerte y sólido. Tampoco me taparía la cara; al menos que sintiera que estoy haciendo algo incorrecto.
Ya comenzaron las negociaciones y muchos pensarán que esto está por acabar, pero la verdad es que está recién comenzando.
De ahora en adelante queda mucho por trabajar, sobre todo los estudiantes. El apoyo de los profesores y apoderados me lleva a pensar que esto se puede trabajar en cada establecimiento secundario, hay casos particulares, lo que hace difícil una solución a todos los problemas y no debemos parar aquí. Nuestros derechos son muchos, esto está recién comenzando.
Pidamos lo imposible, porque lo imposible viene de épocas anteriores y ahora nos toca a nosotros dejar un legado de posibilidades.
Saludos a todos los secundarios y a los que nos apoyan.
Saturday, January 21, 2006
BREAK THE SILENCE
Hay días en que lo tengo todo; o al menos eso creo. Hay momentos en que ningún problema logra hacerme sentir mal. Son esos momentos en que logro apreciar ciertas cosas que olvido, esas que tengo muy adentro; esas que saben disfrutar el silencio.
Hoy no lo tengo todo, es más, me siento bien vacía acá dentro. No se qué necesito pero está fuera de aquí.
Te veo y quiero gritar cada pensamiento que me aprieta la garganta…
Son estos días en los que me pierdo entre pensamientos oscuros y tristes. Es tu culpa y la de él. Es mi culpa por creer.
Necesito romper este silencio…
Sunday, January 15, 2006
Caburga 2006
Al momento de salir sabía que se me olvidaba algo, así que antes de meterme al auto corrí de nuevo a mi pieza a buscar un chaleco y a ver que más me faltaba.
Ya en el bus, con dolor de garganta, me di cuenta de que había olvidado el Profedol... Fui bastante tonta, pero no fue gran cosa, pasé algunos malestares tomando Ibuprofeno; casi no lo necesité. Bien por mí.
El viaje fue largo, incómodo, a ratos muy frío. Llegamos y no caminamos mucho para encontrar nuestro rincón.
La verdad es que como ruta no ibamos a tener campamento, porque no teníamos jefe.. pero insistimos hasta que nos dejaran ir y fuimos 9 los que acampamos en aquel rincón.
Era muy bello, pero con el tiempo nos dimos cuenta de las desventajas.
Luego de instalarnos y hacer algunas construcciones, nos dio la bienvenida una fuerte lluvia que duraría algunos días. Nosotras, que eramos sólo tres mujeres, dormimos en una carpa para dos por lo que las mochilas con la ropa se nos mojaron y los conflictos en la carpa ya parecían de reality.. jajaja. En cuanto a los hombres, bueno.. a ellos se les anegó la carpa, se les llenó de posas así que obligados a estar afuera desde tempranito haciendo cosas para matar el tiempo.
Al parar la lluvia mataba por caminar un poco... lo único que queríamos era recorrer el lugar y agotar las energías que estaban guardadas de los días anteriores, así que nos fuimos de RAID (una excursión que tiene distintos fines). La idea era salir a la 9:00 u 8:30, no recuerdo bien, y regresar a la hora de almuerzo. El objetivo era subir por uno de los cerros que estaban alrrededor del lago Caburga para llegar hasta las araucarias, de ahí llegar a un lago X que conocía nuestro jefe para bañarnos allí y luego bajar a nuestro campamento. Pero lo que sucedió fue algo distinto. Partimos a la hora indicada, yo me fui sin tomar desayuno. Iba todo relativamente bien hasta que supe que para llegar al cerro debíamos cruzar un río. Me saqué las zapatillas, me arremanqué el pantalón y mis pies comenzaron a sentir el dolor poco a poco. Ya en la mitad del río, con los pies congelados y adoloridos decidí ponerme las zapatillas y seguir a donde fuera con los pies mojados, ya daba igual. Al terminar de ponérmelas escucho a alguien bromear diciendo: "la parte que viene es muy onda, vamos a tener que nadar". Intenté reirme, pero al ver cruzar al jefe me quise devolver. Sí, así de sincera soy, me bajó tada la cosa de yo no haría tal cosa y me quería devolver.
Me quedé a unos 10 metros de distancia de donde había que nadar su buen rato. Miraba atrás y quería devolverme. Pero seguí. ¿Porqué no iba a poder cruzar cinco metros contra la corriente hasta la otra orilla del río? Jaja.
Pasé casi de las últimas. Al ver cómo a algunos se les iban las zapatillas o bototos por el río me saqué mis zapatillas para tirarlas a la orilla primero.
Ahi estaban algunos que me decían "Carol, nada contra el río, contra la corriente" mientras yo me acordaba de los que se agarraron a penas de una cuerda que hacía como barrera.
Me tiré, así repentinamente, sin pensarlo más y nadé hasta llegar a la orilla. Paré antes que la cuerda así que salí del agual felizmente congelada.
Después de que todos pasaran continuamos buscando una salida de esa orilla. Plantas, barro, piedras, subidas, algunos descansos y así se nos fueron varias horas. Cuando iba adelante descansaba su buen rato porque los últimos estaban muy lejos. Eso hiso que se nos hiciera tarde y como a las 3:00 no estábamos ni a la mitad del camino. Hacía hambre, sed y di tanto jugo que los demás sólo se reían y se preguntaban de a dónde sacaba energía o me ignoraban. Yo me preguntaba si era efecto de esta intuición de desastre que sentía.
Bueno después de ese descanso seguimos hasta comenzar a escalar casi en vertical y a ver que había peligro con algunas piedras que se desprendían, que si bien no eran muy grandes, agarraban su pero con la velocidad de la caída. Todos sentíamos el peligro y yo comenzé desviar mi atención en algo más motivador como llegar a la laguna; que en ese momento a todos nos parecía ya una farsa. Pero había que seguir, volver era estúpido, porque era más difícil y quedarse allí era un suicidio.
El indicador de la altura marcaba y marcaba metros. Cerca de los 1700 metros pude abrazar a una araucaria que se encontraba en una roca. Sí, me subí a la roca para abrazarla, no podía seguir sin hacerlo, ya que era como la única que tenía cerca y después de tanto camino tenía que hacerlo.
Aquí llegó lo dificil eso sí... o parte del momento más crítico; creo. Teníamos que subir una parte bien difícil y la altura tenía a muchos mal. Yo empezé a desesperarme por dentro, pero cuando noté que habían algunos que estaban peor supe que la solución no era mostrar lo que sentía. Éste no era otro momento de terapia grupal... Una niña se puso a llorar y la convencí de subir.. Luego de eso muchos quedaron medios shockeados y nadie quería subir... Entre algunos los convencimos y a la hora de subir yo, lo hice agotada después de sentir como todos los demás ya se estaban angustiando.
Cuando por fin nos volvimos a reunir todos encontramos unos arbustos con bayas comestibles... Parecíamos no se qué comiendo los pequeños frutos, pero era lo que había y a la hora de seguir nos costó despegarnos de ahí.
Caminamos y caminamos entre las plantas con espinas que ya me tenían las piernas y las manos llenas de cortes, pero daba lo mismo si te estabas callendo y tenías que tomar una cosa que te enterrara espinas.
Bueno a veces escuchábamos a algun pendejo gritanto "la laguna, ahí está la laguna!!" e inocentemente avanzábamos más rápido en búsqueda de este.
Y qué pasó con la laguna???, resulta que sí existía... y la ví y tomé agua de ahí... tomé harina tostada con agua; que creo que se llama ulpo y comí algo de pan que llevamos. Eso en la super laguna y ya teníamos que irnos porque ya se nos hacía tarde y se nos acababan las horas de luz, teníamos que encontrar el camino de vuela.
Y qué creen?, lo encontramos o no?
NOO, si no hasta el otro día... nos quedamos a pasar la noche, en la que mantuvimos un fuego y algunos dormimos bajo un vivak (una construcción que es como un techo bajo hecho de troncos).
Cada uno comió un pedacito de papa que pusimos en las brazas y harto ulpo. No me gustaba, pero en esas condiciones TOO PA' DENTRO!
A las 6:30 del otro día partimos de vuelta. Más espinas, barro, piedras y mucho más cansancio.
Cuando volvimos a pasar por el río, lo hicimos en una parte que la pudimos pasar caminando.
Llegamos y los de Manada (los mas chiquitos y sus jefes) nos esperaban con sopa y pancito... Llegué a dormir y a comer harto.. algunos a bañarse.. yo dejé eso para el otro día... estaba más lindo.
Esa fue la gran cosa del campamento... el resto fueron días relajados, con sol y harta comida..
A la vuelta nos pasaron muchas cosas chistosas, pero bueh.. será para otra que las cuente.
Fuera de cómo haya sido este campamento, siempre me ayudan a crecer y a valorar lo que tengo.
Buena Caza.
Thursday, January 05, 2006
Time to go.
Me encuentro con faringitis y mañana tengo campamento. Voy o no? Eso no hay que pensarlo... Esta ves no me vino fuerte así que voy igual. Tengo remedios y me estoy sintiendo mejor.
Y bueno, fuera de esto lo único que quiero es irme de campamento. Cada lugar al que vamos es distinto, aunque siempre esté lleno de árboles, tenga un lago cerca y nos llueva cuando tenemos que armar las carpas y cocinar algo con leña, que ya está mojada.
Para este campamento no tengo muchos pronósticos. Lo que sí sé es que va a ver muchos buenos y polémicos momentos ( de esos en que alguien se pelea y se bla bla bla). Voy dispuesta a aprender, a comer no se qué; porque yo no hice el menú y a ayudar a que todos lo pasemos bien. Voy dispuesta a todo, incluso a reírme de algún compañero rutero si es necesario. Jajaja...
Bueno, por eso no escribiré durante algunos días, porque allá me olvido de la tecnología y de todo lo que me tiene aquí.
Me encanta escaparme.. Y a diferencia de mucha gente yo no estoy escapando de lo que no me gusta, si no de lo que estoy acostumbrada. Voy a aprender de la naturaleza. Creo que me hace bien.
Escribo en unos días.
Saludos.
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No le tengo que decir a nadie, porque nadie quiere saberlo. No hay necesidad de esas mentiras; esas que tú sueles llamar "juegos", para que nadie entienda esto. Bueno la verdad es que después de todo, son juegos. Y ésa es la única verdad.Me da miedo esa mentira fría que está creciendo, nos pone fríos a todos. Porque así hay que ser con la mentira. Frío.. Para decirla, para escucharla. Y sobre todo para acordarte que no es verdad. Y quién sabe si por una casualidad es verdad o mitad verdad, nadie sabe, así que es mejor enterarse de por ahí y no contarle a nadie.Todo tan frío que no sé qué muestro, qué siento… Solo tú que sabes ver y sentir en mi piel lo que me pasa. ¿Qué es?...
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